HACIENDA FUNDACIÓN. San Cristóbal.- “Yo no tengo nada. No tengo ni con qué hacer un té para ponerlo en la mesa el día de Nochebuena y compartirlo con mi esposa, porque todo lo perdí. Yo sólo aspiro que alguien me dé un bocaito ese día”, dijo en medio de lamentos el señor Luis María Arias, quien habita cerca de la cañada del barrio Cinco de Abril de esta ciudad. Arias, de 65 años, y su esposa, de 48, quedaron en la calle cuando el río Nigua se desbordó, tras el paso de la tormenta Noel, y sólo dejó una mata de limón agrio en el solar donde tenían su humilde vivienda. Hoy se encuentran alojados en una pequeña iglesia que quedó en el mismo trayecto del acuífero, rodeada de escombros y arena, a la espera de que el Instituto Nacional de la Vivienda (Invi) termine el proyecto habitacional que inició en esta provincia, para disponer de un techo digno. Esperemos que este proyecto termine rapido y las personas puedan ir a sus casas

